Historia

Dos Angustias tiene Granada en su alma, la que habita en la Carrera y la Virgen de la Alhambra. Con Nuestra Señora de las Angustias de Santa María de la Alhambra se fusionan los nombres de la imagen, del templo y del recinto nazarí de la Alhambra. Cuando decimos “Santa María de la Alhambra”, todos sabemos que es a la Virgen de las Angustias a quién aludimos y cuando en el ámbito cofrade decimos, “La Alhambra”, también a Ella sugerimos.

En Ella se compendia la idea como un todo: lugar, devoción e imagen. La Virgen de la Alhambra se hizo para la Alhambra y la Alhambra para Ella, desde que la realizara el ilustre escultor nacido en la pedanía accitana de Exfiliana Torcuato Ruiz del Peral (1708-1773), allá por la mitad del siglo XVIII, para el Convento de Franciscanos Observantes fundado por los Reyes Católicos en el interior del recinto nazarí, apenas conquistada Granada. La imagen, con la advocación de Nuestra Señora de los Dolores, sería colocada en una de las dos capillas con que contaba el pequeño templo, que fueron construidas con motivo de la visita a la Alhambra que realizó Felipe V en 1730 y la imagen pudo hacerse años después para la primera de estas capillas, donde empezó a venerarse.

No sabemos el momento exacto en que la Virgen pasó al templo de Santa María de la Alhambra desde el cercano Convento Franciscano (hoy Parador de Turismo). Posiblemente, la imagen se pusiera a “buen recaudo” cuando las tropas de Napoleón entraron en la ciudad en enero de 1810. Ya, poco antes, los frailes habían huido de su Convento y éste fue dedicado a cuartel; la pequeña Iglesia a almacén de armas, quemando los franceses artesonados, bancos y algunas imágenes del Convento para calentarse. Estoy seguro de que la Virgen no estaba allí, sino que, o se bajó al Convento de San Francisco Casa Grande (hoy sede del Madoc) o fue guardada en algún domicilio particular, porque la iglesia de Santa María también la dedicaron a almacén de pertrechos de la tropa.

Retirados los franceses, el Convento no se entregó a los frailes hasta diciembre de 1813, y en él estuvieron hasta 1820, en que fueron otra vez desalojados por el gobierno del Trienio Liberal, volviendo a trasladarse a la ciudad, al Convento de San Francisco Casa Grande.
Probablemente, la Virgen, si es que volvió al convento, ya estaría en la Iglesia de Santa María de la Alhambra cuando los frailes fueron nueva y definitivamente expulsados por la Exclaustración de 1835; es más, cabe la duda de que desde 1823, en que les fue devuelto el Convento alhambreño, trasladaran a su iglesia semi destruida las imágenes, si es que contaban con alguna después de la ocupación francesa.

Al llegar la imagen al templo de Santa María, parece ser que fue colocada en el retablo-altar de la derecha del crucero, frente al Señor de la Humildad. Ya en el siglo XX se la colocaría presidiendo el retablo mayor de la Iglesia.

El 5 de enero de 1839 se publica un inventario de los bienes muebles que quedaban en la Iglesia y Convento y en él no aparece ya la imagen, aunque se describe su capilla y camarín de esta forma: «Puerta de cristales en el Camarín con uno de los principales roto. Corona de hoja de lata; una Cruz de madera pintada con remates dorados y dos velos de gasa blancos; tres varas de hierro, dos cortinas encarnadas de filipichin, una de ellas rota; dos pescantes de hierro y dos rinconeras antiguas; un atril y dos candeleros de madera, un ara forrada de lienzo, una cadena de metal con campanilla con cadena de hierro, una lámpara de hoja lata, mantel y paño de lienzo pequeño…”.

No cabe duda, de que el portentoso conjunto iconográfico de Ntra. Sra. de las Angustias había calado profundamente en la devoción de aquellos vecinos de la Alhambra, que empezaron o continuaron tributándole cultos. La prensa de la época se hace eco de los mismos a mediados del siglo XIX, en que se le dedicaba una novena y función en el mes de septiembre para conmemorar los Dolores de la Virgen. Todo ello, motivaría a aquellos vecinos y guardas de la Alhambra a reunirse formalmente en una hermandad, lo que llevaron a efecto en 1887.

La hermandad se funda en el mes de agosto de ese año, dando la noticia el periódico “El Popular” de 18 de septiembre de 1887: «Bajo el amparo de Nuestra Señora de los Dolores se ha constituido por los vecinos de la Alhambra, una hermandad que se propone sacar el día 25 una procesión con la imagen de aquella patrona”.

Ese mismo mes de septiembre organizan para el domingo día 25 una función que predicó el Padre Jiménez Campaña, muy reputado orador y, por la tarde, una procesión con la Virgen por el recinto alhambreño a la que asistió el Gobernador Civil Sr. Seilés y el teniente alcalde, Conde de Miravalles. La procesión se va a repetir cada año de los siguientes con su novena previa y función con la orquesta de la Capilla Real. Esta función se celebrará el domingo siguiente a la finalización de la novena, que normalmente caerá a finales de septiembre. A la novena (a veces era una setena) y función de todos esos años de finales del siglo XIX asistirán los mejores oradores sagrados de la ciudad, como D. Manuel Arcoya o el Padre Martínez Rojo. Normalmente, también asistía el Ayuntamiento de la ciudad.

Los vecinos de la Alhambra van a iluminar las fachadas de sus casas, poniendo colgaduras en sus balcones y pasando la Virgen por los bosques entre profusión de bengalas y cohetes y vítores de los vecinos de la Alhambra. A los pocos años de celebrarse la
procesión gran cantidad de público subía de la ciudad para llenar con su presencia los bosques de la Alhambra, de forma que muchos años debía de ser contenida por varias parejas de guardias montados a caballo.

Veamos la descripción que se realizaba en la prensa de la procesión de 1891: “Es indudable, que pocas expresiones de culto revisten como aquella el carácter original y poético, merced el emplazamiento donde tiene lugar la ceremonia religiosa; pareciera respirarse una atmósfera impregnada de cierto misterio. Las casas de la pequeña población estaban engalanadas con colgaduras y lucía vistosas iluminaciones la fachada de la fotografía del Sr. Rafael Garzón. Abría la marcha, dos batidores de la guardia civil y seguía parte del acompañamiento con faroles, después la cruz y la manga de la iglesia, gran porción de los fieles con cirios y la sagrada imagen acompañada por distintos individuos de la Guardia Civil, clero, música de capilla y la Banda de la Beneficencia”.

“Al paso de la imagen de la Virgen se quemaron innumerables bengalas y era verdaderamente fantástico el efecto que producía en la enramada tiñéndola de vistosos colores. En la fachada de la Fonda de los Siete Suelos, se quemaron ruedas de fuegos artificiales y en la del Hotel Washington un precioso castillo”.

A ello se va a unir a finales del siglo una feria en Plaza Nueva, donde los granadinos podían degustar dulces y productos otoñales del campo.

En 1893 los mayordomos Rafael Ceñan y D. Joaquín Torrente le dieron mayor magnificencia a la procesión invitando a la Guardia Civil montada a caballo y decidieron sacar la imagen de San Miguel para que acompañara a la Virgen. “La muchedumbre apenas se podía contener por las espaciosas alamedas, desparramándose después por la avenida de la Puerta de las Granadas, Plaza Nueva y alrededores de San Cecilio y la Cuesta de los Alamillos y Santa Catalina”. En la explanada de los hoteles Siete Suelos, Roma y Washington la capilla de música le ofrecía el “Stábat Mater” y “Ave María” de Gounod con tenores y barítonos y los maestros Vidal y Montero al piano. En la Plaza de los Aljibes la Virgen se colocaba frente a la Carrera del Darro para que pudiera ser contemplada por las monjas de Santa Catalina de Zafra y las “Bernardas” del Císter.

Personas de eminente rango social fueron mayordomos de esta hermandad, como en 1895, D. Antonio Pérez de Herrasti de la familia de los Condes del Padul y D. José Sánchez de Molina.

Sin embargo, el traslado al último domingo de septiembre de la procesión de la Virgen de las Angustias, nuestra Patrona, al ser oficialmente declarado su patronazgo por la Santa Sede, dejando su procesión de Semana Santa provoca que la hermandad de la Alhambra adelante algunos años su novena y procesión a mediados del mes para no coincidir con la procesión de la Patrona de Granada.

También la coincidencia de fechas con los cultos y procesión de la Patrona, provocará, a principios del siglo XX, que la hermandad de la Alhambra vaya decayendo de asistencia de público a su procesión y cultos, pero la hermandad subsistirá y participará con su imagen en la procesión del Viernes Santo del Santo Entierro Antológico a partir de 1910 en que por vez primera bajó para procesionar con su hermandad portando cirios por las calles de la ciudad.

Ese año el Rey Alfonso XIII, alojado en el Hotel Alhambra Palace, oirá misa en la iglesia de Santa María de la Alhambra y no cabe duda, que se postraría ante la imagen de la Virgen, según nos relata la “Gaceta del Sur”. 

La imagen alhambreña volverá a participar en el Santo Entierro Antológico en los años 1911, 1912 y 1917 a la vez que mantiene su procesión de septiembre por el recinto alhambreño, al menos hasta 1919, en que no pudo salir el día 29 de septiembre por causa de la lluvia y lo hizo el día 25 de octubre acompañada de la imagen de San Miguel. En 1925 hay otra vez noticias de sus cultos y procesión de finales de septiembre, que salió portando sus devotos cirios y faroles.

El día 18 de abril de ese año de 1925 viene un anuncio en el diario “El Defensor de Granada”, firmado por el capellán D. Emilio Villatoro convocando a junta general de la hermandad para el día 19 en la sacristía de la iglesia invitando a aquellos que se quisieran inscribir como cofrades. Por primera vez se designa a la imagen en esta convocatoria con la advocación de Ntra. Sra. de las Angustias de Santa María de la Alhambra. En dicha junta, con asistencia de gran número de cofrades, se nombró una comisión para redactar un nuevo reglamento para presentarlo al Cardenal-Arzobispo de Granada, D. Vicente Casanova y Marzol. La hermandad contaba entonces con 104 hermanos en ese momento y acordó instalar en la puerta de la iglesia una cruz de mayo, para el día 3, que volvió a repetirse en 1928, asistiendo señoras vestidas con mantón de Manila.

Ello constituía los antecedentes de su hermandad de penitencia, pues se determinan incluso como debían de costearse los hábitos con la intención de procesionar en la Semana Santa de 1926. No sabemos qué ocurrió con esta incipiente hermandad de penitencia, probablemente, el reglamento no les sería aprobado por el arzobispado, cosa que sí ocurrió tres años después, en 1928, cuando se funda definitivamente la actual hermandad de penitencia de Nuestra Señora de las Angustias de Santa María de las Alhambra.

La Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, intitulada «de Santa María de la Alhambra», fue fundada el 20 de abril de 1928, por un grupo de fervientes católicos al frente de los que estuvo el insigne escultor granadino D. Luis de Vicente Mercado con el apoyo del Coadjutor de Santa María de la Alhambra; Rvdo. Sr. D. Emilio Villatoro Bocanegra, en torno a la Piedad, del siglo XVIII, original de Torcuato Ruiz del Peral, que se venera en la Iglesia de Santa María de la Alhambra; y erigida canónicamente el 23 de Mayo del mismo año, por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Granada D. Vicente Casanova y Marzol, en virtud del Decreto del siguiente tenor literal: «Por las presentes aprobamos el Reglamento por el que se ha de regir la Cofradía de «Santa María de la Alhambra» del que queda un ejemplar en nuestra Secretaría de Cámara y Gobierno. Cofradía que se fundara para dar más culto a la Stma. Virgen que se venera en la Iglesia de su título y en virtud de este nuestro decreto autorizamos la constitución de dicha Cofradía, declarándola erigida canónicamente en la repetida Iglesia y altar de la dicha Imagen, debiendo darnos cuenta de la constitución definitiva de la Cofradía y de la Junta que se nombre».

Fue su primer hermano mayor D. Felipe Campos de los Reyes, dedicándose los esfuerzos iniciales a la preparación de los enseres y paso procesional para la primera salida procesional que tendría lugar al año siguiente en 1929. El escultor D. Eduardo Espinosa Cuadros fue el encargado de realizar las primeras andas procesionales, entregadas tan solo dos semanas antes de la salida de aquel año, en el cual aparecían motivos ornamentales arábigos tomados de las decoraciones de los Palacios Nazaríes. En febrero de 1929 será elegido como Hermano Mayor D. Diego Liñán Nievas, que estará al frente de la Cofradía hasta 1946. Era intención establecer su día de salida en el Jueves Santo, pero la autoridad eclesiástica prohibió la celebración de procesiones este día con la excepción de la del Silencio, por lo que se determinó procesionar el Miércoles Santo, 11 de abril de 1929, partiendo de su sede a las doce y media de la noche ya en la madrugada del jueves. El pueblo granadino asistió con expectación a la primera salida de la cofradía, sorprendiendo por la elegancia de sus hábitos que diseñara Luis de Vicente y que con algunas modificaciones se han conservado hasta la actualidad compuestos por túnica de damasco color crema con botonadura, fajín y capillo de raso azul con el escudo bordado en su centro, capa de damasco azul, guantes y calcetines blancos y chapines negros de charol. 

El amplio cortejo, en el que se estrenó la bandera de la cofradía bordada por las Madres Trinitarias, era acompañado por representaciones de otras hermandades penitenciales y del cuerpo de horquilleros de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Granada. Destacó el paso por el bosque de la Alhambra con el encendido de bengalas y bajo el repicar de la campana de la Vela por concesión de la Dirección General de Bellas Artes, sonido que acompaña desde entonces y hasta la actualidad mientras la imagen permanece en la ciudad palatina. Aquel año la Cofradía, que había atravesado las puertas del Vino y de la Justicia, discurrió después por Gomérez, Plaza Nueva, Reyes Católicos, Gran Vía, Cárcel Baja, Capuchinas, Trinidad, Mesones, Reyes Católicos, Plaza Nueva y Gomérez retornando a su sede al amanecer del Jueves Santo por la puerta de los Carros. Se cuenta que aquel año por promesa a la Virgen portó la Cruz de Guía el insigne poeta granadino Federico García Lorca el cual ingresaría días después en la nómina de la Hermandad.

En 1930 fue nombrado Hermano Mayor Honorario el Marqués de Portago, D. Antonio Cabeza de Vaca y Carvajal, por cuya mediación se consigue el título de Real al año siguiente concedido por S. M. El Rey Alfonso XIII. Otros nombramientos honorarios fueron concedidos, como era costumbre, a figuras relevantes como Natalio Rivas; Ministro de Instrucción Pública, la Duquesa de San Pedro de Galatino o la Marquesa de Portago. Se trabajaba ya intensamente en el proyecto de las actuales y características andas procesionales, encargadas en septiembre de 1929 al artista granadino D. Indalecio Ventura. La popularidad y reconocimiento que alcanzó la Cofradía en su primera salida hizo que los tranvías que unían la capital con los pueblos de la Vega retrasarán su última salida hasta la finalización de la procesión. Aquel año adelantó su salida a las once de la noche del miércoles con el fin de recogerse a hora más temprana.

En 1931 consigue autorización para procesionar en la jornada del Jueves Santo como era el deseo inicial, efectuando su salida a las nueve y media de la noche y procesionando delante la Cofradía del Silencio. En aquel año se estrenaría en su primera fase las andas actuales a falta de algunos elementos decorativos, el pueblo de Granada pudo admirar el fastuoso paso inspirado en la galería del Patio de los Leones. Este era portado con dos trabajaderas exteriores, característica que ha pervivido hasta fechas recientes.

La convulsa situación política y social que atraviesa el país en los primeros años de la década de los años 30 del siglo XX hacen que entre 1932 y 1934 las cofradías granadinas desistan de la celebración sus estaciones de penitencia, sustituyéndose por la celebración de un Vía Crucis conjunto en la tarde del Viernes Santo en el interior de la S. I. Catedral. En 1934 este será presidido por el Crucificado de la Esperanza de Pablo de Rojas portado sobre el paso de nuestra Hermandad. En 1935 vuelven a procesionar algunas de ellas, partiendo la Cofradía de su sede de la Alhambra y concluyendo el desfile en la Catedral. Este año sería la excepción en esa convulsa década, al año siguiente el ambiente prebélico y el posterior estallido de la contienda civil iniciarán otro largo periodo sin procesiones.

Terminada la Guerra Civil, la Semana Santa de Granada comienza una nueva etapa, recuperándose las once cofradías existentes a las que vinieron a  sumarse otras de nueva creación. De esta manera la Hermandad vuelve a procesionar en 1940 ya con las andas concluidas con la inclusión de las cartelas y escudos labrados por José Simón. En 1943 preside por primera vez el cartel oficial que edita la Real Federación de Cofradías. El Jueves Santo de 1944 la lluvia sorprende a la Hermandad al paso por la Tribuna Oficial refugiándose el paso en el zaguán del Ayuntamiento hasta la mañana siguiente en que regresaría a su sede vistiendo de calle sus hermanos y acompañada por el numeroso público que también portó las andas, hecho que se convertiría en la tradición mantenida hasta fechas recientes de que fuera el pueblo granadino el encargado de llevar el trono desde Plaza Nueva hasta el recinto de la Alhambra. Una placa colocada en 1946 en la Casa Consistorial recuerda aquella histórica estancia de nuestros Sagrados Titulares.

En 1945 se estrena la actual Cruz de Guía, obra de Nicolás Prados y en 1946 es elegido Hermano Mayor D. Ricardo Martín Campos, cargo que ocupará hasta 1948 en el que le sustituye D. Andrés Sánchez Montes. En 1955 accede al cargo D. Juan Alonso Roda cuyo periodo de gobierno será el más extenso de la historia de la Hermandad prolongado por 27 años hasta 1982. La singular estampa de la Cofradía por los parajes alhambreños, que alcanza fama en todo el país, es recogida en el cartel oficial en 1956, 1959 y 1967. En 1963 se produce un cambio significativo en su itinerario, regresando por primera vez por el Campo del Príncipe y la Antequeruela a la colina roja. En 1964 estrena el valioso Simpecado realizado por la afamada bordadora Dña. Trinidad Morcillo.  En 1969 se otorga el nombramiento como Hermano Mayor Honorario al Excmo. Ayuntamiento de Granada siendo Alcalde D. José Luis Pérez-Serrabona. En 1975 vuelve a protagonizar el cartel oficial, con una instantánea de la Cruz de Guía ante el Palacio de Carlos V.

Con la reforma litúrgica tras el Concilio Vaticano II, el Sábado de Gloria pasó a considerarse un día de Pasión y no de Resurrección como hasta entonces. De este modo la Semana Santa ganaba un día en el que podían celebrarse desfiles pasionistas por lo que la Autoridad Eclesiástica y la Real Federación solicitaron pasar a esta jornada a nuestra corporación y a la del Santo Sepulcro lo cual fue refrendado por ambas cofradías con la condición de poder volver en el futuro a sus días de salida con todos sus derechos si así lo estimaban oportuno. De esta forma la cofradía procesionó en primer lugar de aquel Sábado Santo bajando a la ciudad por la Antequeruela y el Campo del Príncipe. La singular estampa del paso de la cofradía por la Puerta de la Justicia con la tradicional quema de bengalas será inmortalizada en el cartel oficial del año siguiente, 1978 en el que la Cofradía cumplía su 50 Aniversario. En 1979 se prescinde de los costaleros asalariados, siendo portado el paso por la Cuadrilla de la Concepción así como por sus propios hermanos costaleros. En 1981 el Santo Sepulcro vuelve a procesionar el Viernes Santo quedando nuestra Cofradía en solitario el sábado hasta la actualidad, en este año comienzan las gestiones para obtener el deseado carácter Sacramental, celebrándose entre otros actos de exaltación eucarística la denominada procesión de las espigas por el recinto nazarí en el segundo domingo después del Corpus Christi. Con fecha 3 de agosto de 1981 se firma la carta de hermanamiento con la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis según cuerdo de sus Juntas de Gobierno y en virtud a los estrechos lazos existentes entre ambas corporaciones que rinden culto a la advocación de las Angustias de María tan venerada por el pueblo de Granada a través de los siglos.

1982 será el primer año que la Cofradía sea acompañada por la Legión Española tras el nombramiento como Hermano Mayor Honorario del IV Tercio Alejandro Farnesio con sede en Ronda. Desde 1983 se celebra cada Domingo de Pasión la Exaltación a Santa María de la Alhambra, pronunciada en esa ocasión por los hermanos D. Ángel Sabador  Medina y D. José Luis Ramírez Domenech, y mantenida hasta la fecha. Ese mismo año de 1983 accede al cargo de Hermano Mayor D. Antonio Olivares Cano que estará al frente de la Cofradía hasta 1997. Desde 1985 una representación de la Hermandad acude protocolariamente el Domingo de Ramos a la puerta de la Parroquia de San Andrés a hacer la llamada simbólica con la que se inicia la Estación de Penitencia de la Cofradía de la Entrada en Jerusalén que abre la Semana Santa. Este ceremonial se repite a la inversa el Sábado Santo en la sede alhambreña. Vuelve a presidir el cartel oficial en 1989, curiosamente con la misma instantánea de 1978 al haberse declarado el concurso fotográfico del mismo como desierto recurriendo a una imagen de archivo. En este año se estrena el guión de la Hermandad diseñado por Miguel López Escribano. En 1990 obtiene definitivamente el carácter Sacramental y tres años más tarde, en 1993, se estrena el guión Sacramental realizado por los talleres de Orfebrería Villareal. En estos años comienzan las gestiones para obtener el reconocimiento de la Coronación Canónica para la Stma. Virgen en virtud de la devoción alcanzada por la imagen entre el pueblo de Granada. En 1995 se celebra el V Centenario del nacimiento de San Juan de Dios, con este motivo la Cofradía que mantiene estrechos lazos con la Orden Hospitalaria peregrina hasta la Basílica del Santo de los Pobres el 21 de mayo de ese año, siendo trasladadas las imágenes en procesión extraordinaria sobre sus andas procesionales para la celebración de la Eucaristía en el transcurso de la cual se rubrica el hermanamiento con la  Pontificia y Real Hermandad de San Juan de Dios.

Será el 21 de mayo de 1999 cuando el Arzobispo de Granada, Monseñor Antonio Cañizares Llovera, en uso de las facultades que le otorga el Decreto 14 de febrero de 1983, promulgado por la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, decida la Coronación Canónica de la Imagen de la Virgen de las Angustias que se venera en la Iglesia de Santa María de la Alhambra, Titular de esta Hermandad, que así lo había solicitado por acuerdo de su Cabildo General de 27 de junio de 1998.

El encargado de realizar la presea que se impondría sobre las sienes de la Stma. Virgen fue el afamado escultor y orfebre granadino D. Miguel Moreno Romera, siendo esta una corona de estilo imperio realizada en plata en su color y oro, perlas y piedras preciosas rematada por orbe y cruz. Se procede con este motivo a la restauración de las imágenes titulares, labor que realizaron las especialistas Inés Osuna y Amelia Cruz. El comisario de los numerosos actos celebrados fue D. José Luis Ramírez Domenech, los cuales se anunciaron por el cartel realizado por el pintor D. Hipólito Llanes y por el pregón que pronunció el periodista D. Juan Antonio Ortiz el 7 de mayo de 2000 en la Iglesia de Santa María. La Obra Social de la Coronación consistió en sufragar con un importe igual al de la corona uno de los apartamentos del Centro Oasis, iniciativa de Cáritas de Granada para atender a mayores y discapacitados que se  estaba construyendo por entonces. La Sagrada Imagen partía de su templo el sábado 13 de mayo hacia la S. I. Catedral donde se celebraría la semana siguiente la novena extraordinaria como preparación al Solemne Pontifical de Coronación. Sobre un calvario de gladiolo blanco y desprovista de su habitual diadema se presentaba en el esplendor de su talla recién restaurada.  En su trayecto, bajando a la ciudad por la Antequeruela, visitó la Parroquia de San Cecilio y el monumento del Cristo de los Favores para dirigirse después a la Parroquia de Santa Escolástica, sede de la Archicofradía de Ntra. Sra. del Rosario Coronada y a la Basílica Patronal de Ntra. Sra. de las Angustias para cursar visita ante las dos imágenes que hasta entonces gozaban el rango canónico en Granada.

En el mediodía de domingo 21 de mayo de 2000 el Excmo. Sr. Arzobispo de Granada, Monseñor Antonio Cañizares, ciñe sobre las sienes de Ntra. Sra. de las Angustias la corona ante el aplauso de las 4000 personas que llenaban las naves de la Catedral. La Solemnísima Eucaristía contó con la participación de la Orquesta Bética, de los coros Alcazaba de Baza y de la Universidad de Granada y de la organista Inmaculada Ferro, que interpretaron una misa compuesta para la ocasión por Santiago Martín Arnedo. Actuaron bajo la dirección de Octav Calleya, quien contó el asesoramiento litúrgico del Padre Enrique Iniesta.

Al término de la celebración el Excmo. Ayuntamiento impuso a la imagen la medalla de oro de la ciudad, regresando a su sede canónica por la tarde acompañada por las cofradías de penitencia y gloria y el pueblo de granada en jubilosa procesión que recorrió las principales calles de Granada. El paso se exornaba íntegramente de azucenas, símbolo de la pureza virginal, y sobre la cruz pendía el nuevo sudario diseñado por Luis Ignacio Fernández-Aragón y realizado por la bordadora granadina Cristina Gutiérrez Durán.

Poco tardaría la sagrada imagen en volver a la S. I. Catedral, el motivo era la celebración de la magna exposición “Jesucristo y el Emperador Cristiano”, con motivo del Año Jubilar que se celebró durante 6 meses en el primer templo granadino contando con numerosas piezas del arte granadino y tallas de singular valía y devoción titulares algunas de ellas de las cofradías. De esta manera era traslados nuestros Sagrados Titulares en andas el 29 de junio de aquel año permaneciendo en la Catedral hasta el mes de diciembre.

En 2001 es elegido Hermano Mayor D. José Luis Ramírez Domenech y se inician las gestiones con el Arzobispado y el Patronato de la Alhambra para la restauración de la Iglesia de Santa María, por este motivo la cofradía se traslada a la Parroquia del Sagrario entre los años 2002 y 2006 desde donde realizó su Estación de Penitencia en aquellos años. Comienza entonces la remodelación de las andas procesionales con la inclusión de la peana ejecutada por Orfebrería Villareal que también restaura la orfebrería del paso. 2009 es un año extraordinario para la Semana Santa de Granada, en conmemoración del primer centenario de la Procesión Magna del Santo Entierro, se celebra el Sábado Santo de ese año la denominada “Passio Granatensis” con la participación de 22 pasos entre ellos el de nuestra Hermandad. Con este motivo la Cofradía vuelve a salir 32 años después el Jueves Santo pasando por Carrera Oficial entre las Hermandades de la Concepción y del Stmo. Cristo de la Misericordia y concluyendo su Estación de Penitencia en la Catedral desde la que partiría dos días después la procesión magna tras la que retornaría a su sede canónica.

 En 2009 es elegido Hermano Mayor D. Antonio Olivares Espigares, año en el que su sede canónica recupera su condición de Parroquia consagrada a Ntra. Sra. de la Encarnación. En 2010 se celebra la Beatificación de Fray Leopoldo de Alpandeire, ceremonia que tiene lugar ante decenas de miles de personas en la Base Aérea de Armilla el 12 de septiembre hasta donde son trasladados nuestros titulares por solicitud del Sr. Arzobispo junto al Stmo. Cristo de la Misericordia. En estos años se afronta un cambio sustancial en la forma de portar las andas procesionales; de esta manera en 2012 el Cabildo de la Hermandad decide la supresión de las trabajaderas exteriores de este paso, último en ser portado de esta forma en la ciudad, pasando a la modalidad de costal. Igualmente se aprueba el proyecto de respiraderos y faldones realizado por el diseñador Álvaro Abril que mantiene en sus trazas la ornamentación nazarí en consonancia con la canastilla de Indalecio Ventura.

Desde 2012, y por iniciativa del Grupo Joven de la Hermandad, edita su propio cartel anunciador de la Estación de Penitencia. 2013 vuelve a ser un año extraordinario para Granada al celebrarse el centenario de la Coronación de Ntra. Sra. de las Angustias se organiza el 18 de mayo de aquel año la procesión magna “María, Reina de Granada” en la que participan las titulares marianas de las cofradías granadinas así como algunas de las patronas de la Diócesis. Nuestra titular parte en la mañana de aquel sábado desde su sede alhambreña hasta la S. I. Catedral desde donde partirá por la tarde la procesión conjunta de todas las imágenes hasta la Basílica de las Angustias en cuyas puertas esperaba la Patrona de Granada. La característica Cruz de Guía de nuestra Hermandad tuvo el privilegio de abrir este magno cortejo.

En 2016 protagoniza por octava vez el cartel oficial de la Semana Santa, igualmente preside el rezo del Santo Vía organizado por la Real Federación por las naves de la Catedral en la noche del viernes 19 de febrero hasta donde fueron trasladadas las Sagradas Imágenes. Nuevamente se esperaba su presencia en el primer templo granadino en noviembre de 2017 con ocasión del VII Congreso de Hermandades de las Angustias, pero la lluvia impidió el traslado en andas previsto. En este año accede al cargo el actual Hermano Mayor, D. Rafael Ruiz Díaz y en 2018 se firma el contrato para el comienzo del bordado del respiradero y faldones del paso procesional con el taller del granadino Jesús Arco, trabajos que se desarrollan en la actualidad. En 2020 la pandemia del coronavirus obliga a la suspender las estaciones de penitencia de las hermandades, situación que no se vivía desde la década de los 30 del siglo XX.          

En todos sus años de andadura, se ha mantenido intacto el ideal fundacional de dar -mediante esta Institución- mayor gloria a Dios y su Santísima Madre y conseguir una mayor formación espiritual de todos los hermanos que a ella accedan, tal como se determina en el artículo primero de cuantos estatutos ha tenido la Hermandad.  Las Reglas o Estatutos fundacionales fueron aceptados en Cabildo General, el 20 de abril de 1928, siendo aprobados por la autoridad eclesiástica del 23 de mayo de 1928 en documento firmado por S.E.R. Cardenal Casanova y Marzol, Arzobispo de Granada. Las reformas que han sufrido son, por orden cronológico las siguientes: 7 de marzo de 1930, aprobada por S.E.R. Cardenal Casanova y Marzol; 13 de noviembre de 1956, aprobada por S.E.R. D. Rafael García y García de Castro; 26 de junio de 1962, asimismo aprobada por el Arzobispo de Granada Mrs. García y García de Castro; 29 de diciembre de 1986, aprobada por S.E.R. D. José Méndez Asensio, en fecha 13 de enero de 1987, y finalmente la adecuación al estatuto marco de Hermandades y Cofradías sancionado por el Rvdmo. Sr. Arzobispo de Granada D. José Méndez Asensio con fecha 21 febrero de 1996. Siendo aprobados por Decreto de Palacio, con fecha 25 de octubre de 1996. Finalmente una modificación de cuatro artículos que inciden en el sistema electoral de la Hermandad, configura la última renovación del cuerpo estatutario siendo sancionada por el Ordinario con fecha 21 de junio de 2004.

D. FELIPE CAMPOS DE LOS REYES. 1928-1929.

D. DIEGO LIÑÁN NIEVAS. 1929-1946.

D. RICARDO MARTÍN CAMPOS. 1946-1948.

D. ANDRES SÁNCHEZ MONTEZ. 1948-1955.

D. JUAN ALONSO RODA. 1955-1982.

D. ANTONIO OLIVARES CANO. 1983-1997.

D. MIGUEL HURTADO ÁLVAREZ. 1997-2001.

D. JOSE LUIS RAMIREZ DOMENECH. 2001-2009.

D. ANTONIO OLIVARES ESPIGARES. 2009-2017.

RAFAEL RUIZ DÍAZ. 2017-