COFRADIA SANTA MARIA DE LA ALHAMBRA


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HISTORIA

HERMANDAD

"HISTORIA DE LA PRIMOGENITA HERMANDAD DEL SIGLO XIX
DE NUESTRA SEÑORA DE LA ALHAMBRA":
su vinculación al
recinto nazarí y su primera hermandad.

Antonio Padial Bailón


Dos Angustias tiene Granada en su alma, la que habita en la Carrera y la Virgen de la Alhambra.

Con Nuestra Señora de las Angustias de Santa María de la Alhambra se fusionan los nombres de la imagen, del templo y del recinto nazarí de la Alhambra. Cuando decimos “Santa María de la Alhambra”, sabemos todos que nos referimos a la Virgen de las
Angustias; cuando se dice “Santa María de la Alhambra”, todos sabemos que es a la Virgen de las Angustias a quién aludimos y cuando en el ámbito cofrade decimos, “La Alhambra”, también a Ella sugerimos.

En Ella se compendia la idea como un todo: lugar, devoción e imagen. La Virgen de la Alhambra se hizo para la Alhambra y la Alhambra para Ella, desde que la realizara el ilustre escultor esfilianés Torcuato Ruiz del Peral (1708-1773), allá por la mitad del siglo XVIII, para el convento de franciscanos observantes fundado por los Reyes Católicos, apenas conquistada Granada. La imagen, con la advocación de Nuestra Señora de los Dolores, sería
colocada en una de las dos capillas con que contaba el pequeño templo, que fueron construidas con motivo de la visita a la Alhambra que realizó Felipe V en 1730 y la imagen pudo hacerse años después para la primera de estas capillas, donde empezó a venerarse.

No sabemos el momento exacto en que la Virgen pasó al templo de Santa María de la Alhambra desde el cercano convento franciscano (hoy Parador de Turismo). Posiblemente, la imagen se pusiera a “buen recaudo” cuando las tropas de Napoleón entraron en la ciudad en enero de 1810. Ya, poco antes, los frailes habían huido de su convento y éste fue dedicado a cuartel; la pequeña iglesia a almacén de armas, quemando los franceses artesonados, bancos y algunas imágenes del convento para calentarse. Estoy seguro de que la Virgen no estaba allí, sino que, o se bajó al Convento de San Francisco (hoy sede del Madoc) o fue guardada en algún domicilio particular, porque la iglesia de Santa María también la dedicaron a almacén de pertrechos de la tropa.

Retirados los franceses, el convento no se entregó a los frailes hasta diciembre de 1813, y en él estuvieron hasta 1820, en que fueron otra vez desalojados por el gobierno del Trienio Liberal, volviendo a trasladarse a la ciudad, al Convento de San Francisco.
Probablemente, la Virgen, si es que volvió al convento, ya estaría en la iglesia de Santa María de la Alhambra cuando los frailes fueron nueva y definitivamente expulsados por la Exclaustración de 1835; es más, cabe la duda de que desde 1823, en que les fue devuelto el convento alhambreño, trasladaran a su iglesia semidestruida las imágenes, si es que contaban con alguna después de la ocupación francesa.

Al llegar la imagen al templo de Santa María, parece ser que fue colocada en el retablo-altar de la derecha del crucero, frente al Señor de la Humildad. Ya en el siglo XX se la colocaría presidiendo el retablo mayor de la iglesia.

El 5 de enero de 1839 se publica un inventario de los bienes muebles que quedaban en la iglesia y convento y en él no aparece ya la imagen, aunque se describe su capilla y camarín de esta forma:
“Puerta de cristales en el Camarín con uno de los principales roto. Corona de hoja de lata; una Cruz de madera pintada con remates dorados y dos velos de gasa blancos; tres varas de hierro, dos cortinas encarnadas de filipichin, una de ellas rota; dos pescantes de hierro y dos rinconeras antiguas; un atril y dos
candeleros de madera, un ara forrada de lienzo, una cadena de metal con campanilla con cadena de hierro, una lámpara de hoja lata, mantel y paño de lienzo pequeño…”.
No cabe duda, de que el portentoso conjunto iconográfico de Ntra. Sra. de las Angustias había calado profundamente en la devoción de aquellos vecinos de la Alhambra, que empezaron o continuaron tributándole cultos. La prensa de la época se hace eco de los mismos a mediados del siglo XIX, en que se le dedicaba una novena y función en el mes de septiembre para conmemorar los Dolores de la Virgen. Todo ello, motivaría a aquellos vecinos y guardas de la Alhambra a reunirse formalmente en una hermandad, lo que llevaron a efecto en 1887.

La hermandad se funda en el mes de agosto de ese año, dando la noticia el periódico “El Popular” de 18 de septiembre de 1887:
“Bajo el amparo de Nuestra Señora de los Dolores se ha constituido por los vecinos de la Alhambra, una hermandad que se propone sacar el día 25 una procesión con la imagen de aquella patrona”.

Ese mismo mes de septiembre organizan para el domingo día 25 una función que predicó el Padre Jiménez Campaña, muy reputado orador y, por la tarde, una procesión con la Virgen por el recinto alhambreño a la que asistió el Gobernador Civil Sr. Seilés y el teniente alcalde, Conde de Miravalles. La procesión se va a repetir cada año de los siguientes con su novena previa y función con la orquesta de la Capilla Real. Esta función se celebrará el domingo siguiente a la finalización de la novena, que normalmente caerá a finales de septiembre. A la novena (a veces era una setena) y función de todos esos años de finales del siglo XIX asistirán los mejores oradores sagrados de la ciudad, como D. Manuel Arcoya o el Padre Martínez Rojo. Normalmente, también asistía el Ayuntamiento de la ciudad.

Los vecinos de la Alhambra van a iluminar las fachadas de sus casas, poniendo colgaduras en sus balcones y pasando la Virgen por los bosques entre profusión de bengalas y cohetes y vítores de los vecinos de la Alhambra. A los pocos años de celebrarse la
procesión gran cantidad de público subía de la ciudad para llenar con su presencia los bosques de la Alhambra, de forma que muchos años debía de ser contenida por varias parejas de guardias montados a caballo.

Veamos la descripción que se realizaba en la prensa de la procesión de 1891:

“Es indudable, que pocas expresiones de culto revisten como aquella el carácter original y poético, merced el emplazamiento donde tiene lugar la ceremonia religiosa; pareciera respirarse una atmósfera impregnada de cierto misterio. Las casas de la pequeña población estaban engalanadas con colgaduras y lucía vistosas iluminaciones la fachada de la fotografía del Sr. Rafael
Garzón. Abría la marcha, dos batidores de la guardia civil y seguía parte del acompañamiento con faroles, después la cruz y la manga de la iglesia, gran porción de los fieles con cirios y la sagrada imagen acompañada por distintos individuos de la Guardia Civil, clero, música de capilla y la Banda de la Beneficencia”.
“Al paso de la imagen de la Virgen se quemaron innumerables bengalas y era verdaderamente fantástico el efecto que producía en la enramada tiñéndola de vistosos colores. En la fachada de la Fonda de los Siete Suelos, se quemaron ruedas de fuegos artificiales y en la del Hotel Washington un precioso castillo”.

A ello se va a unir a finales del siglo una feria en Plaza Nueva, donde los granadinos podían degustar dulces y productos otoñales del campo.

En 1893 los mayordomos Rafael Ceñan y D. Joaquín Torrente le dieron mayor magnificencia a la procesión invitando a la Guardia Civil montada a caballo y decidieron sacar la imagen de San Miguel para que acompañara a la Virgen. “La muchedumbre apenas se podía contener por las espaciosas alamedas, desparramándose después por la avenida de la Puerta de las Granadas, Plaza Nueva y alrededores de San Cecilio y la Cuesta de los Alamillos y Santa Catalina”. En la explanada de los hoteles Siete Suelos, Roma y Washington la capilla de música le ofrecía el “Stábat Mater” y “Ave María” de Gounod con tenores y barítonos y los maestros Vidal y Montero al piano. En la Plaza de los Aljibes la Virgen se colocaba frente a la Carrera del Darro para que pudiera ser contemplada por las monjas de Santa Catalina de Zafra y las “Bernardas” del Císter.

Personas de eminente rango social fueron mayordomos de esta hermandad, como en 1895, D. Antonio Pérez de Herrasti de la familia de los Condes del Padul y D. José Sánchez de Molina.

Sin embargo, el traslado al último domingo de septiembre de la procesión de la Virgen de las Angustias, nuestra Patrona, al ser oficialmente declarado su patronazgo por la Santa Sede, dejando su procesión de Semana Santa provoca que la hermandad de la Alhambra adelante algunos años su novena y procesión a mediados del mes para no coincidir con la procesión de la Patrona de Granada.

También la coincidencia de fechas con los cultos y procesión de la Patrona, provocará, a principios del siglo XX, que la hermandad de la Alhambra vaya decayendo de asistencia de público a su procesión y cultos, pero la hermandad subsistirá y participará con su imagen en la procesión del Viernes Santo de Santo Entierro Antológico a partir de 1910 en que por vez primera bajó para procesionar con su hermandad portando cirios por las calles de la ciudad.

Ese año el Rey Alfonso XIII, alojado en el Hotel Alhambra Palace, oirá misa en la iglesia de Santa María de la Alhambra y no cabe duda, que se postraría ante la imagen de la Virgen, según nos relata la “Gaceta del Sur”.

La Virgen de la Alhambra seguirá realizando su procesión de septiembre por el recinto alhambreño, al menos hasta 1919, en que no pudo salir el día 29 de septiembre por causa de la lluvia y lo hizo el día 25 de octubre acompañada de la imagen de San Miguel. En 1925 hay otra vez noticias de sus cultos y procesión de finales de septiembre, que salió portando sus devotos cirios y faroles.

El día 18 de abril de ese año de 1925 viene un anuncio en el diario “El Defensor de Granada”, firmado por el capellán D. Emilio Villatoro convocando a junta general de la hermandad para el día 19 en la sacristía de la iglesia invitando a aquellos que se quisieran inscribir como cofrades. Por primera vez se designa a la imagen en esta convocatoria con la advocación de Ntra. Sra. de las Angustias de Santa María de la Alhambra. En dicha junta, con asistencia de gran número de cofrades, se nombró una comisión para redactar un nuevo reglamento para presentarlo al Cardenal-Arzobispo de Granada, D. Vicente Casanova y Marzol. La hermandad contaba entonces con 104 hermanos en ese momento y acordó instalar en la puerta de la iglesia una cruz de mayo, para el día 3, que volvió a repetirse en 1928, asistiendo señoras vestidas con mantón de Manila.

Ello constituía los antecedentes de su hermandad de penitencia, pues se determinan incluso como debían de costearse los hábitos con la intención de procesionar en la Semana Santa de 1926. No sabemos qué ocurrió con esta incipiente hermandad de penitencia, probablemente, el reglamento no les sería aprobado por el arzobispado, cosa que sí ocurrió tres años después, en 1928, cuando se funda definitivamente la actual hermandad de penitencia de Nuestra Señora de las Angustias de Santa María de las Alhambra, que primeramente cada jueves Santo y, después, cada Sábado Santo nos deslumbra con su inusitada belleza, cuando baja desde sus bosques de la Alhambra para emocionarnos con la delicadeza de su expresión dolorida, ofreciéndonos en su regazo el sacrifico del Redentor de los hombres.


"HISTORIA DE LA ACTUAL HERMANDAD"




La Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, intitulada "De Santa María de la Alhambra", fue fundada el 20 de abril de 1928, por un grupo de fervientes católicos, en torno a la Piedad, del siglo XVIII, original de Torcuato Ruiz del Peral, que se venera en la Iglesia de Santa María de la Alhambra; y erigida canónicamente el 23 de Mayo del mismo año, por el Exmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Granada D. Vicente Casanova y Marzol, en virtud del Decreto del siguiente tenor literal:<< Por las presentes aprobamos el Reglamento por el que se ha de regir la Cofradía de "Santa María de la Alhambra" del que queda un ejemplar en nuestra Secretaría de Cámara y Gobierno. Cofradía que se fundara para dar mas culto a la Stma. Virgen que se venera en la Iglesia de su titulo y en virtud de este nuestro decreto autorizamos la constitución de dicha Cofradía, declarandola erigida canónicamente en la repetida Iglesia y altar de la dicha Imagen, debiendo darnos cuenta de la constitución definitiva de la Cofradía y de la Junta que se nombre>>.En todos sus años de andadura, se ha mantenido intacto el ideal fundacional, de dar -mediante esta Institución- mayor gloria a Dios y su Santísima Madre y conseguir una mayor formación espiritual de todos los hermanos que a ella accedan, tal como se determina en el artículo primero de cuantos Estatutos ha tenido la Hermandad.Las Reglas o Estatutos fundacionales fueron aceptados en Cabildo General, el 20 de abril de 1928, siendo aprobados por la autoridad ecleiástica del 23 de mayo de 1928 en documento firmado por S.E.R. Cardenal Casanova y Marzol, Arzobispo de Granada. Las reformas que han sufrido, son, por orden cronológico las siguientes: 7 de marzo de 1930, aprobada por S.E.R. Cardenal Casanova y Marzol; 13 de noviembre de 1956, aprobada por S.E.R. D. Rafael García y García de Castro; 26 de junio de 1962, asimismo aprobada por el Arzobispo de Granada Mrs. García y García de Castro; 29 de diciembre de 1986, aprobada por S.E.R. D. José Mendez Asensio, en fecha 13 de enero de 1987, y finalmente la adecuación al estatuto marco de Hermandades y Cofradías sancionado por el Rvdmo. Sr. Arzobispo de Granada D. José Mendez Asensio con fecha 21 febrero de 1996. Siendo aprobados por Decreto de Palacio, con fecha 25 de octubre de 1996.
Finalmente una modificación de cuatro artículos que inciden en el sistema electoral de la Hermandad, configura la última renovación del cuerpo estatutario. siendo sancionada por el Ordinario con fecha 21 de junio de 2004.


HERMANAMIENTOS


La Hermandad ostenta carta de hermanamiento con la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis, y con la Pontificia y Real Hermandad de San Juan de Dios, en virtud de sendos acuerdos de sus Juntas de Gobierno de 3 de agosto de 1981 y 21 de mayo de 1995, respectivamente.

DECRETO DE CORONACION




El 21 de Mayo de 1999, el Arzobispo de Granada, Monseñor Cañizares Llovera (constituido Cardenal por SS.Benedicto XVI), en uso de las facultades que le otorga el Decreto 14 de febrero de 1983, promulgado por la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, decide la CORONACION CANONICA de la Imagen de la virgen de las Angustias que se venera en la Iglesia de Santa María de la Alhambra, Titular de esta Hermandad, que así lo había solicitado, por acuerdo de su Cabildo General de 27 de junio de 1998.EL 21 DE MAYO DEL 2000 SE PRODUJO LA CORONACION CANONICA.


VIDEO DE CORONACION


CASA DE HERMANDAD: Placeta San Gil, nº 10-1º A. 18010 GRANADA | secretaria@cofradiaalhambra.es

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